Con motivo de la publicación hoy de mi última columna del Diario Vasco, he recordado esta otra que publiqué hace cinco años:
Durante siglos, la crítica al proyecto de autonomía del ser humano, y en especial a la libre autodeterminación de las mujeres, ha sido el eje central de la doctrina de la Iglesia Católica y otras creencias monoteístas que, en nombre de la ley moral natural, han impuesto sus dogmas contra la libertad de las personas. Los sectores más fundamentalistas de estas religiones se parecen cada día más los unos a los otros. En una carrera por no perder su identidad primigenia tratan de acentuar sus perfiles más conservadores, resaltando sus diferencias formales y rituales – la misa en latín y de espaldas a los asistentes, la recuperación de la presencia del velo islámico- para garantizar la fidelidad de sus feligreses más devotos, resaltar sus diferencias respecto a las otras religiones con las que compiten en el marco de una globalización feroz y frenar la avalancha de agnosticismo. Seguir leyendo «RELIGIÓN Y PATRIARCADO»




