LOS PAPELES DE SÍSIFO, EL CASO “EGUNKARIA” Y EL DERECHO A LA VERDAD

Hace unos días se estrenó Los papeles de Sísifo en el Teatro María Guerrero de Madrid. Esta obra escrita por Harkaitz Cano y dirigida por Fernando Bernués, está inspirada libremente en la historia del cierre por orden judicial del periódico Egunkaria en el año 2003 y se presenta como un homenaje al periodismo independiente y a los medios de comunicación clausurados injustamente. Es un gesto artístico más en favor de la libertad de expresión, el derecho a la verdad y a la responsabilidad de cualquier Estado democrático en esclarecerla siempre. Como dice el autor de la obra, en boca de unos de los personajes: «un periódico es como una Guerra y paz en pequeñito”. Una novela interminable que caduca cada día. Mientras en la redacción del diario combaten la precariedad y el desengaño y luchan contra el reloj por la precisión y la veracidad, el poder mueve los hilos para intentar controlar la información. Es labor del periodista indagar y preguntar, pero ¿qué sucedería si cambiasen las tornas y el interrogado fuese el periodista?. Sobre el mismo caso, hace unas semanas, también se pudo ver en ETB, la televisión autonómica vasca, el documental Paperezko Hegoak (Alas de papel), realizado a partir de testimonios de algunas personas implicadas que vivieron y sufrieron el cierre de ese diario y sus lamentables consecuencias. 

Excepto el breve experimento que supuso el diario Eguna promovido por el Gobierno Vasco en tiempos de la guerra civil española y otra publicación periódica Uscal Herrico Gasetaen el País Vasco francés a finales del siglo XIX, Euskaldunon  Egunkaria fue el primer y único diario que entre 1990 y el 2003 editaba todos sus contenidos en euskera. El proyecto comenzó a gestarse a finales de los años ochenta cuando, tras el intento de golpe de estado militar de 1982, se consolidó la recién estrenada democracia parlamentaria y, en consecuencia, la pluralidad cultural y lingüística del Estado comenzó a manifestarse con libertad – no siempre con igual fortuna- y garantías legales de existencia –a veces con muchas dificultades. Egunkaria fue el resultado de un gran esfuerzo social e institucional, apoyado económicamente por muchas  personas de todo el espectro ideológico euskaldun que tan solo querían y quieren vivir en euskera y, por tanto, tener medios y garantíais institucionales para poder hacerlo, sin verse obligados a utilizar el castellano. Por entonces las ikastolas –centros de enseñanza en euskera- habían consolidado su implantación social e incluso en la universidad se podían recibir enseñanzas impartidas íntegramente en esa lengua. También se llevó a cabo un gran esfuerzo por normalizar el uso del euskera entre adultos, a través de organizaciones independientes de la sociedad civil como AEK, Coordinadora de Euskaldunización y Alfabetización, que ya funcionaba desde los años setenta (en una de sus célebres gau eskola –escuela nocturna- aprendí el euskera que ahora utilizo de vez en cuando) y gubernamentales como HABE, el Instituto para la Euskaldunización y Alfabetización de Adultos promovido por el Gobierno Vasco que, a su vez, normalizó y extendió el servicio de radio y televisión en euskera a través de la empresa pública EITB

Seguir leyendo «LOS PAPELES DE SÍSIFO, EL CASO “EGUNKARIA” Y EL DERECHO A LA VERDAD»

REEDICIONES DE TEXTOS SOBRE APRENDIZAJES FEMINISTAS

El Goethe Institut, la institución cultural de la República Federal de Alemania que se dedica a fomentar la enseñanza del alemán por el mundo y a fomentar el intercambio y la cooperación cultural internacional, en su sección «Feminismo hoy» me ha publicado y traducido Aprender del ecofeminismo, un texto que escribí hace más de un año y que, gracias a las editoras de contenidos del Instituto, he tenido la ocasión de revisar. Son notas sobre algunas lecturas relacionadas con el pensamiento feminista y, en concreto, sus relaciones con el movimiento ecologista e indigenista. Es una versión algo más larga del original que, como siempre, incluye numerosas citas de autoras que me ayudan a saber más sobre cuestiones que me preocupan. A las lecturas de Amaia Pérez Orozco, Subversión feminista de la economía. Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida; Silvia Federici, Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria; Barry Commoner, El círculo que se cierra; Mary Mellor, Feminismo y ecología. Ambiente y democracia; Donna J. Haraway, Seguir con el problema. Generar parentesco en el Chthuluceno y Manifiesto de las especies de compañía o Paul B. Preciado, Un apartamento en Urano. Crónicas del cruce, he sumado algún comentario sobre mi última lectura de Kathi Weeks y su excelente El problema del trabajo. Feminismo, marxismo, políticas contra el trabajo e imaginarios más allá del trabajo.

Por otro lado, por mediación de Manu González Baragaña, del Observatorio de Sostenibilidad de la Fundación Cristina Enea, Donostia y miembro del consejo editorial de la revista GALDE, me ha brindado la oportunidad de publicar Vivir en tránsito un texto que publiqué en mi blog el pasado mes de marzo. Forma parte de un pequeño dossier titulado «Trans en el punto de mira» sobre la cuestión transfeminista con textos escritos por Josebe Iturrioz, Anaitze Agirre, Silvana Luciani y Tamara Martínez. El artículo lo escribí como reconocimiento a todo lo que a lo largo de mi vida he aprendido, como hombre heterosexual, de los movimientos de liberación homosexual, lesbianas y trans y, también -lo reconozco- desde la decepción que me han causado las últimas críticas transfóbicas lanzadas desde ciertos sectores del feminismo. Esta revista enraizada en la realidad particular de Euskadi pero abierta al mundo y a todo tipo de problemas e inquietudes. GALDE es una revista en papel, complementada por una edición digital cuyo enlace os he añadido al comienzo de esta nota.

MEDIALAB PRADO COMO SÍNTOMA (que “la milla de oro” no nos impida ver el bosque)

Madrid, además de ser la capital del Estado, con todo lo que conlleva, es también un gran escaparate para las políticas culturales gubernamentales, en todos los niveles de la administración y, por tanto, donde se manifiestan mejor o peor sus grandezas y miserias. Las paradojas y contradicciones de la historia del arte contemporáneo de las últimas décadas se han reflejado en la escena madrileña como en ningún otro lugar de España. Desde el primer Museo Nacional de Arte Contemporáneo -reflejo de las insuficiencias de la política cultural del franquismo-, al actual MNCARS, que se pretende como museo situado y archivo de lo común a la vez que ocupa un lugar central de la denominada “milla de oro”, junto a otros muchos centros culturales, como el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza o Caixa Forum, a escasos metros de MediaLab Prado. De aquel ARCO -primera feria internacional de arte en un país sin apenas coleccionistas- y las mil ferias y congresos – ahora en “suspenso” por la pandemia- a la ciudad de los agentes y proyectos independientes como el Espacio P, Antimuseo, Off Limits, Liquidación Total, los 29 Enchufes, El Caballito, El Ojo Atómico, Espacio Cruce o Garaje Pamesa; o centros sociales como los Laboratorios, la Escalera Karakola, la Casika, La Dinamo, Seco de Vallecas, Tabacalera, Patio Maravillas, La Gasoli, la Salamandra o EVA Arganzuela, por citar algunos; y otras espacios urbanos como Esta es una Plaza y Campo de la Cebada o multitud de colectivos y pequeños o medianos empresas relacionadas con sectores profesionales más específicos. A través de la historia reciente de Madrid, se puede pasar de las huellas de la Transición -siempre inacabada- y la banalidad de la famosa movida, a las luchas insumisas, la desobediencia civil o la decepción política juvenil que abrieron los cauces para la aparición del 15M, la histórica ocupación de la Puerta del Sol, cuya memoria cumplirá diez años el próximo mayo. En definitiva, la ciudad es un muestrario vivo de las políticas culturales de los últimos 40 años: desde las que se aplicaron en la capital postfranquista de aquel primer Alcalde socialista, Enrique Tierno Galván, o la excepción temporal de Manuela Carmena, pasando por décadas de gobierno continuo del PP, hasta las de el actual gobierno municipal de José Luis Martínez Almeida, con Isabel Díaz Ayuso, como Presidenta de la Comunidad.     

Seguir leyendo «MEDIALAB PRADO COMO SÍNTOMA (que “la milla de oro” no nos impida ver el bosque)»

EN APOYO A LA CASA DE CULTURA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE CHAMBERÍ EN MADRID.

Hace unos días volví a escuchar a Yayo Herrero diciendo que poner la vida en el centro no es un eslogan vacío de contenido, como algunas veces parece, sino la obligación de crear las condiciones económicas, sociales y culturales para que todas las personas –insistió en su universalidad- puedan acceder a los recursos esenciales para tener una vida digna: agua, alimentación, vivienda, energía y cuidados. Cuidar una ciudad sería, por tanto, intentar atender y defender todo el entramado humano y asociativo que pueda hacer posible la vida en común. Sin embargo, en sentido totalmente contrario, el Ayuntamiento de Madrid parece estar empeñado en cancelar gran parte de los acuerdos firmados con las asociaciones que ocupan espacios municipales cedidos para el desarrollo de sus actividades. Ahora, le toca a “La Casa de Cultura y Participación Ciudadana de Chamberí” donde más de veinticuatro iniciativas despliegan su labor, amplia y diversa. Hace unos días escribí cuatro notas de apoyo para “EVA, el Espacio Vecinal de Arganzuela” a las que, siguiéndoles el rastro, ahora añado estas otras en apoyo de este otro espacio vecinal. Al parecer también le ha llegado la fobia contra los movimientos sociales que se ha instalado en el equipo del actual gobierno municipal, donde la sombra de la extrema derecha más reaccionaria se alarga cada vez más. 

Sin embargo, por mucho que se empeñen en cancelar estos espacios, afortunadamente, los movimientos sociales, estén donde estén y se organicen cómo se organicen, siempre serán  un permanente intento de reinvención política; a pesar de las presiones y zancadilla, tienen la fuerza para ir siempre por delante de las inercias institucionales. No se reducen a denunciar o pedir cosas, sino que son también instancias creadoras de nueva realidad, dice Alain Badiou en El despertar de la historia. (Clave Intelectual, 2012) En cierto sentido, son también formas de poder que en su devenir, en sus modos de hacer, van configurando otras posibilidades prácticas de entender las relaciones sociales, los procesos de formación, aprendizaje y cuidados mutuos, en definitiva el trabajo y la economía. Todas estas iniciativas y proyectos tienen en común ser un motor de cambio social en el corazón de la ciudad y sus barrios. Su objetivo es conseguir mayores cotas de agencia y auto-gobierno en la definición y defensa de los derechos de quienes la habitan, de modo que la ciudad sea un bien común de todas y para todas. Estas iniciativas nos dan pistas sobre algunos de los retos que plantea la defensa del derecho a la ciudad, sobre qué significa el derecho a la ciudad y qué condiciones deberían darse para lograr este derecho.

Seguir leyendo «EN APOYO A LA CASA DE CULTURA Y PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE CHAMBERÍ EN MADRID.»

EN APOYO A EVA, ESPACIO VECINAL DEL BARRIO DE ARGANZUELA EN MADRID.

La política patrimonial e inmobiliaria de muchos gobiernos municipales, a pesar de las lecciones que nos dio la crisis de principios de siglo y las que nos enseña la actual, continuando con la nefasta estela de la especulación urbanística, sigue estando dominada por la inversión en bienes inmuebles. Es una política económica y urbanística inscrita en la retórica triunfalista del crecimiento que, como muy bien ha señalado David Harvey en numerosas ocasiones, implica obligatoriamente dinámicas de acumulación de capital, basadas en la aceleración de inversiones, en muchos casos, innecesarias y el incremento del consumismo compulsivo. Es decir, producción de riqueza a corto plazo, pero eminentemente insostenible en el futuro, y además profundamente injusta e insolidaria con la población más desfavorecida y, por supuesto, con la situación de crisis ecológica en la que se encuentra inmerso el planeta. 

Seguir leyendo «EN APOYO A EVA, ESPACIO VECINAL DEL BARRIO DE ARGANZUELA EN MADRID.»

SEGUIR INSISTIENDO SOBRE LA VIDA DIGNA. SOSTENIBILIDAD DE UNA CIUDAD PARTICIPATIVA

En el marco del programa “Experimenta Ciudad” la Red de Centros Culturales de España, propone este ciclo de tres conversatorios on-line, comisariado y coordinado por Grigri Projects, que ha reunido a diferentes actores vinculadxs a la cultura comunitaria, la innovación ciudadana y las prácticas colaborativas en el contexto iberoamericano con el objetivo de dialogar y poner en común reflexiones en torno a las herramientas, la sostenibilidad y las narrativas necesarias para una construcción colectiva de la ciudad, que atienda a las necesidades, problemáticas, intereses y deseos de las personas que la habitan. Durante el segundo conversatorio tuve la oportunidad de intercambiar algunas ideas con Laia Sánchez, de Citilab y Diego Peris, de Todo por la praxis en un diálogo coordinado por Susana Moliner y David Perez. Con las notas que utilicé para el debate he elaborado este texto que, tras esta introducción. os añado.

Además de los cuerpos que habitamos (soma) y las subjetividades que nos atraviesan –Paul B. Preciado llama somateca, a ese archivo biopolítico que nos determina en términos de clase, raza, diferencia de género o sexual- si hay un lugar (topos)donde la cultura también se constituye en elemento vertebrador de nuestra evolución social y del desarrollo del tiempo histórico y su materialidad, ese es la ciudad. Sin ir más lejos, ahora mismo os hablo desde un pueblo de la costa malagueña, paradigma del turismo universal. Como sabréis Málaga, en términos relativos, probablemente es la ciudad del mundo con más museos pensados para ser visitados casi exclusivamente por turistas. Es evidente que esa identidad urbana predetermina los modos y las maneras de vivir de todos sus habitantes.  

Seguir leyendo «SEGUIR INSISTIENDO SOBRE LA VIDA DIGNA. SOSTENIBILIDAD DE UNA CIUDAD PARTICIPATIVA»