Ahora que muchos profesionales del arte se pasen, más o menos felices, por los pasillos de ARCO, los que siempre hemos pensado que la trascendencia del arte tiene mucho más ver con su valor de uso y muchos menos con su valor de cambio, que el significado de las imágenes es más importante que el significante, o que la copia puede superar, en muchas ocasiones, al original en relevancia social, nos preguntamos: ¿para qué queremos los vascos el original del Gernika si ya tenemos esta imagen impagable de ETA entregando «algunas» de sus armas a los mediadores internacionales? Y luego dicen que el arte no sirve para nada…..en fin, parece que esto, afortunadamente, no tiene vuelta atrás.
Autor: Santiago Eraso Beloki
LA HISTORIA OLVIDADA DE EUROPA
El historiador británico Norman Davies, en su libro «Reinos desaparecidos. La historia olvidada de Europa» afirma que tarde o temprano, todos los Estados acaben desplomándose. La obra constituye un antídoto de visiones sacralizadas de los pasados nacionales, demuestra que las fronteras son realidades elásticas, que la existencia secular de un Estado no impide su disolución y que tampoco es fácil que las nuevas naciones alcancen el horizonte feliz que auguran sus promotores. Y yo me pregunto ¿ no sería mejor superar las viejas categorías jurídicas y ponernos a pensar en una Europa unificada, federal, internacionalista y solidaria? Como veréis no es mas que una simple pregunta retórica, pero lo cierto es que – ingenuo de mi- me lo pregunto muchas veces. Siempre he pensado que Agamben tiene razón cuando nos propone pensar Europa, más allá de sus realidades nacionales actuales, desde las figuras del refugiado, de los que no tienen suelo al que pegar su identidad, de la traducción, de la inclusión.
AFRICA RECLAMA JUSTICIA, NO CARIDAD
Estos días hemos vuelto a ver las imágenes de cients inmigrantes intentando saltar las vallas de la frontera de Melilla. Hoy, de nuevo, unos 800 inmigrantes subsaharianos, divididos en dos grupos, han tratado de saltar la valla fronteriza con Marruecos esta madrugada para alcanzar Melilla.
En todas las imágenes que nos llegan a través de los medios de comunicación, la lucha por la vida digna de estos africanos se muestra con la crudeza de un ritual de muerte; una ceremonia de sacrificios humanos que Europa, con el silencio cómplice de muchos ciudadanos, celebra todos los días aplicando drásticas políticas de restricción de acceso.

Las imágenes suelen ser espeluznantes. Los cuerpos se muestran sin identidad, muchas veces sin sin rostro, tan sólo como una masa anónima que trata de invadir y alterar nuestro plácido mundo de confort. Una visión psicoanalítica las interpretaría como la aparición de lo monstruoso, la representación de todo aquello que nos asusta. Tal vez vivientes-muertos, la otra cara del espejo de los zombies (muertos vivientes) como metáfora de lo que el crítico cinematográfico Robin Wood denominó el retorno de los reprimidos. Seguir leyendo «AFRICA RECLAMA JUSTICIA, NO CARIDAD»
LA SUBALTERIDAD DEL EXTRANJERO ENTRE EL UNIVERSALISMO Y EL COMUNITARISMO
Uno de los grandes problemas de la cultura es responder a la pregunta sobre la existencia de verdades universales. En torno a esta cuestión, las discusiones entre los universalistas (el valor de lo general) y los comunitaristas (la importancia de lo específico) se remontan a los primeros debates filosóficos entre Sócrates y los sofistas, en el siglo IV antes de Cristo.
Con toda probabilidad, la consecuencia más visible de esos debates sobre la facultad del ser humano para pensarse como sujeto político, capaz de actuar más allá de sus propias limitaciones y desde contextos concretos, sea la Declaración Universal de Derechos Humanos. El primer gran acuerdo entre los hombres y mujeres del mundo, encaminado a conseguir una humanidad más justa, basada en una serie de derechos internacionales aplicables en cualquier punto de la geografía planetaria. De alguna manera, se plantea como un texto fundacional de cierto universalismo, idóneo para asentar las bases de una democracia global construida sobre un imperativo moral asumible por todos los hombres y mujeres de la tierra.
Sin embargo, el filosofo argentino Ernesto Laclau, en obras como Emancipación y diferencia o en sus textos recogidos en el libro colectivo Contingencia, hegemonía, universalidad, nos recuerda y nos advierte que la universalidad no debe ser un presupuesto estático, ni un a priori dado; nos señala que debiera ser entendida como un permanente proceso constitutivo, irreductible a cualquiera de sus modos determinados de aparición. En este sentido, las prerrogativas que los Estados tienen para legislar sobre cuestiones que afectan a la aplicación de los derechos universales, limitan las potenciales capacidades de una posible normativa jurídica internacional. Seguir leyendo «LA SUBALTERIDAD DEL EXTRANJERO ENTRE EL UNIVERSALISMO Y EL COMUNITARISMO»
RACISMO Y DEMOCRACIA
Sigo con mis preocupaciones sobre el concepto «extranjero» y recupero este breve texto que publiqué hace unos años en el Diario Vasco sobre el auge del racismo y las políticas de cierre de fronteras en Europa.
El ser humano tiende a desconfiar de lo que no conoce y teme a los que son diferentes, a los extranjeros, a los extraños. El racista reivindica su identidad para autoafirmarse y, en consecuencia, piensa que cualquier costumbre o hábito ajenos a su concepción de la vida, le amenazan. No le gusta que le rompan sus esquemas y certidumbres. Necesita sentirse resguardado, seguro y, por tanto, el miedo le provoca agresividad porque se siente amenazado y atacado; su comportamiento, tanto si se origina en un complejo de inferioridad como en otro de superioridad, siempre se basa en el desprecio.
Las sociedades han perdido la homogeneidad con que se habían revestido en otras épocas. La fragmentación social convierte en una quimera la representación de la identidad como una unidad armónica y sin disonancias, con una territorialidad compacta y unas tradiciones aseguradas. Vivimos en un mundo de identidades compartidas, de pertenencias múltiples, de dependencias dispersas y, claro está, de soberanías complejas, de perfiles borrosos o difuminados. Cliffor Geertz en Los usos de la diversidad afirma que hoy existen muy pocos países que coincidan plenamente con comunidades homogéneas. La yuxtaposición de distintos modos de vida y de grupos humanos diferentes es una característica irrenunciable de la cultura contemporánea. La heterogeneidad generalizada y la amalgama de formas sociales que conocen las ciudades actuales, no sólo son posibles, sino que resultan estructuralmente estratégicas para su desarrollo.
La prevención frente al extranjero y el miedo a los extraños dan lugar a sociedades cerradas, que tratan de defenderse con planteamientos jurídicos discriminatorios e invocando la exaltación de la homogeneidad cultural como condición ideal de convivencia. Por el contrario, Sami NaÏr, en El Imperio frente a la diversidad del mundo indica que estas modificaciones estructurales de la organización social son procesos que nos obligan, ineludiblemente, a pensar en la profundización de la democracia para evitar la exacerbación del pánico y el auge de la xenofobia.
EUROPA DE LOS REFUGIADOS
El filósofo italiano Giorgio Agamben en Medios sin fin. Notas sobre la política afirma que, en el proceso paulatino de corrosión general de las categorías jurídico-políticas tradicionales, “el refugiado” es quizás la única que nos permite entrever las formas y los límites de la comunidad política por venir.
El “nacimiento” se hace inmediatamente “nación” y, junto al concepto de soberanía, ambos constituyen los principios sobre los que se asientan los Estados. Si el refugiado representa un elemento tan inquietante es, sobre todo, porque rompe la identidad entre persona y ciudadano, entre origen y nacionalidad; pone en crisis la ficción originaria de soberanía.
Una de las grandes novedades de nuestro tiempo es que cada vez son más las partes de humanidad que ya no se sienten representadas por un modelo de Estado que pone en cuestión la pertinencia de estos nuevos sujetos de derecho. Seguir leyendo «EUROPA DE LOS REFUGIADOS»






