Cada acto individual que emprendamos o acción colectiva que impulsemos es, en parte, responsable del mundo en el que vivimos y en consecuencia detrás de cualquier hecho, por insignificante que parezca, existe una responsabilidad moral y política. El filósofo y activista social Santiago López Petit, en su reciente texto “Politizaciones apolíticas” publicado en la revista Espai en Blanc. Materiales para la subversión de la vida, escribe que “la época global en la que vivimos es post-política porque en ella la acción transformadora queda interrumpida por el estrechamiento del ámbito de lo político -hay poca diferencia entre izquierda y derecha, dice él-, por la sensación de inutilidad de la política y por la disolución progresiva de lo común”.
Desde esa aseveración pesimista se afirma que la política institucional ha perdido su importancia social y se ha convertido en recurso profesional, en otra forma de empresa privada, dedicada a la defensa de intereses particulares. En cierto modo, se confirma que ha perdido su sentido primigenio: ser servicio público. Seguir leyendo «LA BURBUJA CULTURAL. EDUCACION/ECOLOGIA/CULTURA: UN NUEVO TRINOMIO SOCIAL»