TURISMO Y RESPONSABILIDAD POLÍTICA

La historia de la civilización y la de los viajeros están relacionadas de forma intrínseca. Más allá de los efectos migratorios de las guerras y los desplazamientos por supervivencia, las peregrinaciones, las expediciones, los viajes científicos o profesionales fueron, y muchos de ellos siguen siendo, causa de importantes movilizaciones. Casi todos somos viajeros y de alguna manera turistas porque también disfrutamos de las fiestas, gastronomía, costumbres, excelencias culturales, parajes excepcionales o monumentos de los lugares que visitamos. Por lo tanto, nadie está exento de responsabilidad cuando en beneficio de un turismo más ecológico se proponen medidas que contribuyan a paliar los efectos negativos generados por el crecimiento ilimitado de la movilización global, entre los que debemos incluir los causados por la industria turística.

El cambio de paradigma en los modelos de movilidad se produce a finales del siglo XIX con el desarrollo de la Revolución industrial. La máquina de vapor, el transporte ferroviario y la aviación comercial se extienden con gran rapidez por toda Europa y Norteamérica. El progreso económico coincide con la  aparición de una burguesía que dispondrá de recursos, tiempo y “libertad” para viajar de forma “caprichosa”. Es el inicio del turismo para las clases más privilegiadas que, emulando a la aristocracia, se desplazarán a los balnearios, sanatorios y hoteles de montaña o costa.

A mediados del siglo pasado, tras la Segunda Guerra Mundial, aparecen las primeras agencias de viajes y asistimos a un importante auge del turismo popular europeo, extendiéndose esos “beneficios de clase” a otros segmentos sociales. Este boom del turismo, que ha ido creciendo hasta la actualidad, de momento termina con la incorporación de viajeros de China o los países del Golfo, cuyo enriquecimiento por el aumento del consumo del petróleo y el desarrollo industrial ha favorecido que una parte privilegiada de su población visita otros lugares del mundo.

Pero aunque parezca que el turismo se ha “naturalizado” y forma parte de la vida ordinaria de cualquier persona, nada está más lejos de la realidad. La inmensa mayoría sigue sin “derecho a vacaciones” y mucho menos posibilidad de viajar. Teniendo en cuenta que en 2014 se contabilizaron 1.133 millones de turistas y la población mundial ha sobrepasado los 7.000 millones, podemos decir que el turismo aún es una prerrogativa de determinadas clases sociales de ciertos países desarrollados. Seguir leyendo «TURISMO Y RESPONSABILIDAD POLÍTICA»

TURISMO DEPREDADOR

En un lado y otro, desde Barcelona a Madrid, pasando por Donostia/San Sebastián, Málaga o las Islas, saltan las alarmas por la deriva incontrolada que está adquiriendo la industria del turismo y los efectos colaterales que produce en la vida cotidiana de las personas. La preocupación se extiende a las instituciones culturales. Este verano en el  Es Baluard, Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma de Mallorca, uno de los primeros lugares de referencia del turismo de masas que comenzó a popularizarse en Europa tras la Segunda Guerra mundial, se presenta la exposición Ciudad de vacaciones. En el centro cultural KM de la capital de Gipuzkoa, la exposición Turismos. La transformación social y urbana producida por la masificación del viaje, muestra una serie de reflexiones sobre el turismo contemporáneo y su incidencia sobre los lugares que lo atraen. Ambas tienen sus antecedentes en aquella magnífica y precursora Tour-ismes. La derrota de la disensión que se presentó en el año 2004 en la Fundación Tapies de Barcelona, probablemente una de las ciudades que más caro está pagando los excesos y donde por primera vez hay un gobierno municipal consciente de lo que puede suponer morir de éxito.

Imagen dcha: «Ciudad Picasso» Rogelio López Cuenca

En aquella exposición se ponía en evidencia la utilización del arte como agente activador de la economía turística. No hay que ir muy lejos para comprobarlo. La mayoría de los visitantes habituales de nuestros museos son turistas. La utilización del arte como instrumento para «camuflar» procesos de gentrificación que benefician la especulación inmobilaria forma parte habitual del abecedario propagandístico de las políticas urbanísticas y de la economía española de los últimos decenios. Además algunos de sus  responsables son también miembros destacados de los patronatos de los museos más emblemáticos de nuestras ciudades o, en su defecto, financian algunos sus programas y actividades, haciendo coincidir su «generoso» desembarco en las instituciones con los paulatinos recortes públicos en cultura. Seguir leyendo «TURISMO DEPREDADOR»

100% OION. AFORTUNADA «ANOMALÍA» ARTÍSTICA

Hay ocasiones que sin querer te encuentras con inesperadas sorpresas creativas. Idoia Zabaleta, junto con Ixiar Rozas responsables de Azala ,espacio de creación y residencia de artistas de Lasierra, me envió hace unos días un correo en el que me contaba como se gestó 100% Oion.

En el enlace que me adjuntaba me pude conectar con el resultado: un excepcional, por su “extrañeza”, conjunto de piezas sonoras, poéticas y políticas pensadas por y para el pueblo de Oión (en Álava). Esta pequeña población es un lugar muy peculiar que está a 3 km de Logroño, pero por cuestiones de anacrónicas limitaciones, administrativamente pertenece a Euskadi. Tiene 3.000 habitantes de 23 nacionalidades de origen diferente, 25 % paro y muchísimos problemas de convivencia, derivados casi todos de la falta de trabajo. Dicen que los emigrantes van a quitarles el trabajo, que hay un efecto llamada, dicen que no quieren trabajar, que son machistas y bajan el nivel escolar, que colapsan los hospitales y que vienen a cobrar las ayudas especiales. Como me explica Idoia, este conjunto de piezas sonoras (que enlazan con la tradición, a la vez que con la experimentación sonora, que se enorgullece de las imperfecciones técnicas de las voces aficionadas, a la vez que persigue la calidad profesional, que de manera natural utiliza el castellano y el euskara y que se proclama “popular” sin ninguna vergüenza y sin embargo tiene una admirable «distinción» por su osadía desacomplejada) es resultado de un proyecto en el que ha estado trabajando mucha gente los dos últimos años con el objetivo de mejorar la convivencia, contra los estereotipos y los prejuicios racistas. Un complejo mecanismo creativo para generar procesos de participación inclusiva e intergeneracional, lúdico y humorístico, pero también dramático y realista. En la grabación han participado unas 100 personas del pueblo: la gazte asamblada (asamblea de jóvenes) mujeres árabes con sus niñas, Asima y sus tres hijos, los bertsolaris del pueblo, Eh Mertxe, la banda de rock del pueblo, los auroros y auroras, el coro (un coro de quejas), Manolo, Basilio, el apoyo de la familia de Bidehuts: K. Osinaga, Aida Torres, Mariano Hurtado, personas y más personas, todo con la inestimable colaboración de Maite Arroitajauregi – Mursego- una de esa artistas que se han construido así mismas con las mimbres de potencias poéticas y musicales inclasificables, notable excepción artística en un panorama donde la uniformidad impide distinguir la diferencia, capaz también de coordinar esta “anomalía” artística tan sorprendente.

Como explica José Durán en este texto de El Salto hace un par de años, la asociación de vecinos Bitartean Jolasean propuso una acción para mejorar la convivencia entre las comunidades de Oyón, que enfrentase los rumores y anulase los estereotipos que caen sobre la población foránea, oponiendo una dimensión crítica a los prejuicios racistas y que como añade Idoia Zabaleta, a la vez, ha desplazado las zonas de confort de las personas que han participado. Esa idea fue seleccionada por el programa Nuevos Comanditarios, una plataforma para desarrollar arte desde la sociedad civil promovida por la asociación Artehazia. “Tuvimos una mesa de mediación cada mes en el pueblo y desde allí surgió lo del disco. La idea era hacer algo sobre la convivencia en el pueblo. Y al final decidimos que íbamos a grabar un cd de música”, explica a El Salto Ilham Mounir, marroquí residente en Oyón desde hace cinco años. Ella es una de las mujeres musulmanas que ha intervenido activamente en este proyecto. En fin, un trabajo colaborativo que reclama a voces derechos sociales y culturales: que se firme el convenio del vino por parte de la patronal, una lavandería, una guardería, un hospital, un festival de música, un cine club con películas subtituladas pero con asientos cómodos, una pista de patinaje y una ludoteca, que se regalen pintalabios, plumas, brillantina, sombra de ojos, que se regale de todo… poesia, abeztiak eta euskera gehiago nahi dugu (quieren más poesía, canciones y euskera), quieren más cuidados, más vida y más implicación. Todo un programa de vida en común.

POLÍTICA, BUROCRACIA Y GESTIÓN CULTURAL

En su célebre texto ¿Qué es la burocracia? Max Weber la definía como la organización eficiente por excelencia, llamada a resolver de forma racional los problemas del Estado, la sociedad y las empresas. Para este polifacético pensador alemán, estaba diseñada científicamente para funcionar con exactitud -ni más, ni menos- y lograr los fines para los cuales fue creada en beneficio del capitalismo moderno y en el avance de la democracia de masas. La burocracia en su justa y equilibrada medida sería el mejor sistema de garantías ciudadanas que nos permitiría depositar nuestra confianza en el estado democrático para que gestione nuestro patrimonio y los recursos públicos. En esta dirección se pueden entender también los recientes alegatos en defensa de una burocracia socialista que, de forma reiterada, viene proponiendo el polémico filósofo esloveno Slavoj Zizek, para hacer llegar la sanidad o la educación (cultura) a todos aquellos que en este último ciclo de acumulación capitalista han visto recortados sus derechos.

Fue a partir de la célebre novela El castillo de Franz Kafka cuando, tal vez, se popularizó la connotación negativa y mucho más extendida que tiene hoy en día este vocablo. A través de las páginas de su novela póstuma podemos comprender la lucha y la consiguiente alienación y frustración, aparentemente interminable, de su personaje K, desesperado por ser admitido por las autoridades del castillo que gobiernan el pueblo.

Entre el exceso paternalista y la carencia irresponsable, la burocracia y la administración del Estado -en sus diferentes niveles- se han ejercido con objetivos e intereses contrapuestos y en demasiadas ocasiones han olvidado la función principal por las que fueron creadas: servir a lxs ciudadanos para garantizar sus derechos, contribuir a que, facilitándoles los trámites, cumplan debidamente sus obligaciones y permitir el acceso democrático a todos los servicios públicos. Seguir leyendo «POLÍTICA, BUROCRACIA Y GESTIÓN CULTURAL»

ESTO ES LO VERDADERO, PERO «YO NO ESTUVE ALLÍ»

Hace unos meses, Rafael Sánchez-Mateos Paniagua y Fernando Baena me invitaron a participar en un proyecto editorial colectivo, en el que 49 personas de su entorno hemos escrito un breve texto sobre cada uno de los cuarenta y nueve fragmentos pintados que componen su obra «Esto es lo verdadero», realizada a cuatro manos y expuesta durante los últimos meses en el local de la Asociación CRUCE de Madrid.  Las obras son fracciones de un montaje fotográfico de la acampada de la Puerta del Sol de Madrid en mayo del 2011, realizado por Fernando Maselli.

Esta es mi contribución y abajo el fragmento que corresponde a la página de mi texto con la portada de la publicación.

YO NO ESTUVE ALLÍ

Yo no estuve allí, pero también formo parte de la historia del 15M porque también fui interpelado por aquellos cuerpos insurgentes y enaltecidos. Los hechos desbordaron nuestras realidades personales y, de alguna manera, nos afectaron políticamente a todos. Los levantamientos populares de la Puerta del Sol madrileña y los ocurridos en las plazas de otras ciudades me/nos atravesaron la vida para siempre. Aquel “nosotros” incluyente, sobrepasaba los “yo” particulares. Las voces reclamantes, sus movimientos espontáneos, sus gestos imaginativos, su lenguaje inteligente, sus formas de actuar imprevisibles nos representaban a todas. Durante esos días se produjo, como dijo Jacques Ranciere, un acontecimiento de lo sensible, poco importaba que fuera “artístico” o no. Seguir leyendo «ESTO ES LO VERDADERO, PERO «YO NO ESTUVE ALLÍ»»

TERROR(ES) CONTRA LA INFANCIA

Hace unos días, el terrorismo islamista acaba de perpetrar su último ataque mortal en Europa. La tragedia del Manchester Arena en Inglaterra ha añadido otro fatal capítulo a su irracional deriva. En este caso, el suicida que se inmoló matando a 22 personas y dejando a decenas de heridos, Salman Abedi, apenas tenía veinte años. Hizo estallar su odio precisamente en un evento donde sabía que se concentrarían miles de niños, adolescentes y jóvenes como él. Con esta enésima vuelta de tuerca los criminales también pretendían ampliar el espectro indiscriminado de muertes que el Estado islámico quiere imponer en el mundo. Cuantas más medidas preventivas aplica la política antiterrorista, más perversión logística se despliega para demostrarnos que no cejarán en su empeño por extender el terror.

De nuevo, en una trágica y preocupante repetición, los europeos hemos llorado a las víctimas, pero en este caso las lágrimas se derramaron especialmente por el dolor infringido a las niñas y jóvenes, siempre inocentes, que en muchos casos iban acompañadas por sus madres, padres o cuidadores, por su condición de seres dependientes. Esta vez, de forma premeditada, la animadversión hacia los valores occidentales ataca al eslabón más débil de la sociedad para que no pensemos que alguien puede sentirse a salvo.

Esta paradójica Europa, que proclama a los cuatro vientos sus principios democráticos y la defensa de los derechos humanos, se protege de sus “enemigos” amurallándose y combate el terrorismo aplicando políticas internacionales que se orientan en sentido opuesto a la retórica bienpensante: una contracción identitaria local, al lado de una desdemocratización planetaria y un pomposo nacional-proteccionismo económico reaccionario que no impide, ni evita su reverso globalizador más depredador.

Imágenes de Antoni Muntadas «Palabras»

También alguno de los diez niños que ese mismo día murieron en el mar Mediterráneo –de los que nadie se acuerda- iría protegido por sus progenitores. Desde que en Septiembre del 2015 el pequeño Aylan Kurdi, de tres años y su hermano Galip, de cinco, murieran en las costas de Turquía, han fallecido 423 menores, tratando de ponerse a salvo para poder tener una vida digna. Nadie recuerda sus nombres, ni se derraman lágrimas por su pérdida. Seguir leyendo «TERROR(ES) CONTRA LA INFANCIA»