EL ÚLTIMO ESPALIÚ EN LA ACADEMIA DE ROMA

El Sida me ha unido
a la valentía de otros seres
y en ella vivo violentamente
y estremecido, resistiendo
esas olas que se obstinan
en erosionar mi frágil barcaza

Pepe Espaliú

Ayer por la mañana, casualidad, uno de diciembre Día Mundial del Sida, me llegó a casa  el libro El último Espaliú, publicado por  la Academia de España en Roma.  En él se recogen un conjunto de textos e imágenes, correspondientes a las actividades y a la exposición del mismo título que, coordinadas por Xose Prieto Souto, Rosalía Banet y Raffaele Quattrone, se celebraron el año pasado, con ocasión del 25 aniversario de la estancia del artista Pepe Espaliú como becario de escultura del año 1992.

Como su Directora, Ángeles Albert, escribe en la introducción: “La Academia nace para ser residencia de creadores e investigadores, esta es su principal vocación hoy como ayer, pero lo más importante es que lo seguirá siendo mañana”. En la exposición  se presentaron diversas obras del artista, incluidas las dos piezas que donó a la institución(“Maternidad” y “Muletas”, ambas de 1989 y reproducidas en este texto), y otros materiales relacionados explícitamente con  su enfermedad y con su vulnerabilidad personal. Pero también, como apunta Albert, con la responsabilidad que, en aquellos frágiles momentos de su vida (o en el presente, con toda persona vulnerable) la Academia -cualquier institución, añadiría yo- indefectiblemente hubiera tenido que asumir a la hora de darle todo el apoyo necesario y de haber hecho todo lo posible para facilitarle, sin paternalismos hipócritas, una comunidad protectora y comprometida en denunciar los prejuicios sociales hacia cualquier tipo de marginación, entonces, cuando el SIDA se consideraba un estigma, y ahora, en cualquier circunstancia similar.  

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FICCIONES FEMINISTAS 

Según los cánones convencionales de la ciencia ficción literaria, Frankenstein o el moderno Prometeo fue la primera novela de este género. La escribió en 1818 una mujer, Mary Shelley, que debido a la presión social tuvo que publicarla de forma anónima. Afortunadamente, al poco tiempo se reconoció su autoría. Ese hecho fue una excepción a la norma ya que este tipo de literatura también- como otras ramas del saber y ámbitos de la vida pública- fue durante décadas coto casi exclusivo de creadores varones.

Habría que esperar unos cuantos años para que la historiografía académica normalizase la inclusión de algunas escritoras de ciencia ficción en la historia de la literatura. A pesar de todo, la mayoría de las antologías o selecciones destacadas siguen estando dominadas por hombres. Al lado de Julio Verne, H.G.Wells, Isaac Asimov, Ray Bradbury, Stanislaw H. Lem o Philip K. Dick, entre otros muchos, rara vez solemos ver mencionadas a las pioneras contemporáneas Ursula K. Le Guin, Joanna Russ, Octavia E. Butler o Marge Piercy, entre otras.

Sin embargo, más allá del reconocimiento cuantitativo, hay que resaltar, sobre todo, el carácter diferenciado de estas autoras respecto a los cánones narrativos masculinos y destacar la cualidad específicamente feminista de una gran parte de sus obras. En Metamorfosis. Hacia una teoría feminista del devenir,(2005) Rosa Braidotti señala que la ciencia ficción posee los medios conceptuales necesarios para reflejar la crisis de nuestra cultura y de nuestra época, y para arrojar luz sobre algunos de sus peligros potenciales. Se puede convertir –añade– en un excelente vehículo para reflexionar sobre nuestros propios límites y las “verdades” culturales, ideológicas, técnicas y científicas. Seguir leyendo “FICCIONES FEMINISTAS “

FEMINISMO EN LAS CALLES Y LA ULTRADERECHA EN VISTALEGRE

Poco después de la últimas elecciones uno de mis sobrinos, en una conversación sobre la importancia del feminismo, me preguntó porqué había tantas mujeres jóvenes  a su alrededor que simpatizaban con VOX. Entonces, tratando de pensar junto a él de forma pedagógica, escribí unas notas y con algunos cambios las publico ahora, aunque estemos sumidos en esta crisis sanitaria  y estado de excepción que seguramente nos llevará hacia horizontes políticos, económicos, sociales y culturales imprevisibles.

A pesar de todo la vida sigue más allá del COVID19 y, volviendo la vista atrás, es bueno recordar que el pasado 8 de marzo las calles se llenaron de feministas de todo tipo. Se corearon las reivindicaciones históricas a favor de la igualdad en todos los estadios de la vida privada y pública, del derecho a decidir libremente sobre sus cuerpos, del reparto equitativo de las tareas domésticas y el cuidado de las personas dependientes y, sobre todo, atronaron las consignas contra la violencia machista. En términos generales, son reclamaciones que, con más o menos diferencias e intensidades programáticas, conforman las actuales agendas políticas de la mayoría de partidos políticos democráticos.

Sin embargo, este año ha habido algunas excepciones clamorosas en la derecha conservadora. Los casos más llamativos han sido los de Cayetana Álvarez de Toledo e Isabel Díaz Ayuso del PP, pero sobre todo la insolencia antifeminista de los líderes del partido ultraderechista VOX, reunidos el mismo día en el Palacio de Vistalegre de Madrid. Aunque parezca mentira, allí también había mujeres aclamando a su líder – y no pocas- mientras él, además de despreciar el feminismo, acusaba a ls emigrantes de ser causantes del aumento de las violaciones (alguien diría que ya nos tiene acostumbrados a matar varias pájaros de un tiro, con lo que a él le gusta la caza).  Todos, unas y otros, enarbolando con descaro el principio de la libertad. Nada más hipócrita. Paul. B. Preciado, conocido filósofo trans, nos recuerda que el espíritu de las que se proclaman mujeres libres sin reconocer la importancia de la historia del feminismo, lamentablemente, es amnésico. En cierto modo, también alienado, es decir, afectado por largos y complejos procesos de subjetivación social y cultural que convierten nuestro pensamiento en todo lo contrario de lo que debería esperarse: un obrero que olvida su condición de trabajador explotado, un gay homófobo, cualquier persona de color defensora del supremacismo blanco, un judío que pueda llegar a justificar a los nazis o una mujer antifeminista. Seguir leyendo “FEMINISMO EN LAS CALLES Y LA ULTRADERECHA EN VISTALEGRE”

 ECOFEMINISMO: SUVBERSIÓN FEMINISTA DE LA ECONOMÍA

No hay más que observar las fotos oficiales de las grandes cumbres políticas o leer la lista de asuntos sobre los que debaten sus representantes para constatar que el mundo está regido, mayoritariamente, por hombres preocupados en primer lugar y casi exclusivamente por la economía o, mejor dicho, por una forma determinada de entenderla.

Amaia Pérez Orozco en Subversión feminista de la economía. Aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida (Traficantes de sueños, 2014) señala que la economía es una construcción histórica y social. A finales del XVIII y principios del XIX se impuso una metodología analítica de la economía, conocida como “neoclásica”, que hoy sustenta casi todo el discurso político dominante y la estructura socioeconómica en la que vivimos. El afianzamiento de esta hegemonía ideológica fue en paralelo al asentamiento definitivo del capitalismo que, desde su forma originaria, ha sido patriarcal –basado en la supremacía masculina-, colonial y racista –basado en el dominio de los países desarrollados sobre las zonas del mundo más desfavorecidas y la consiguiente primacía blanca. Su influencia en las altas instancias del poder es casi absoluta. Su arquitectura conceptual prioriza el principio de competencia al de colaboración; el consumismo exacerbado al consumo e intercambio responsable; al socaire de la ley de la oferta y la demanda determina las reglas del mercado laboral y antepone el precio y el valor de cambio frente al de uso.

Este tipo de economía promueve la idea de que la Tierra es un espacio físico ilimitado de “libre” explotación de recursos y que el desarrollo puede desentenderse de los procesos biofísicos, de nuestra relación con la naturaleza o de la interdependencia necesaria entre diferentes especies. Del mismo modo,si el mercado ofrece los estímulos para ello, trata de incentivar la circulación de todo tipo de productos, sean o no necesarios para una vida digna, insistiendo en que el progreso supone hacer crecer el dinero a cualquier precio, nunca mejor dicho. Seguir leyendo ” ECOFEMINISMO: SUVBERSIÓN FEMINISTA DE LA ECONOMÍA”

APRENDER DEL ECOLOGISMO

Es paradójico que en las grandes cumbres políticas, económicas o medioambientales promovidas por organismos o coaliciones internacionales, como en la recién celebrada del G7 en Biarritz, se hable mucho sobre la paz mundial, la igualdad o la economía “sostenible”, al mismo tiempo que sus líderes y aliados locales menosprecian o incluso criminalizan a los movimientos y activistas ecologistas. Estas reacciones son bastante contradictorias con la retórica que predican si tenemos en cuenta que, desde los años sesenta del siglo pasado, el ecologismo político ha sido la auténtica punta de lanza de la investigación medioambiental y pionero en la aplicación de cambios en los sistemas productivos y de consumo, absolutamente necesarios para frenar el cambio climático y sus consecuencias más devastadoras.

La mayoría de los partidos gubernamentales suelen ir a remolque de las presiones que vienen ejerciendo l*s ecologistas desde hace décadas: por supuesto los gobiernos más liberales y conservadores, que en algunos casos todavía siguen negando el cambio climático -por ahí andaba Bolsonaro vociferando contra el ecologismo indigenista mientras ardía la Amazonía (cuya flora aporta cerca del 20% del oxígeno a la atmósfera global) y diciendo que impedir su explotación frena el progreso del país- pero también muchos socialdemócratas, que mantienen un discurso reformista moderado, muy poco efectivo a la hora de modificar la estructura económica del sistema que rige la economía mundial y la superestructura ideológica que lo sustenta. Ambas van de la mano. Seguir leyendo “APRENDER DEL ECOLOGISMO”

HUMANIDADES EN ACCIÓN CONVERSACIÓN CON MARINA GARCÉS

Hace unas semanas, en el centro cultural Koldo Mitxelena de Donostia/San Sebastián, mantuve una larga conversación (aquí está el video de la grabación) pública con la filósofa Marina Garcés. El diálogo tuvo lugar en el marco de un ciclo de conferencias cuyo principal objetivo, en palabras de su director Patxi Presa, era analizar el papel de las bibliotecas como espacios de encuentro, generación de conocimiento y como herramientas para hacer posible el pensamiento crítico y el fomento de las humanidades.

Muchos podríamos asumir ese enunciado porque, expuesto fuera de contextos específicos y despojado de cualquier crítica a sus contradicciones, podría servir para un roto y un descosido, aquí, en Europa, o en Haití. Sin embargo, en el prólogo de su reciente recopilación de textos Humanidades en acción (Edit. Rayo Verde) esta profesora de la UOC  (Universidad Oberta de Cataluya)  señala que, efectivamente, solemos afirmar que sin humanidades, claro está, no hay democracia, pero lo hacemos –dice- olvidándonos de la historia del siglo XX, cuando las sociedades aparentemente más cultas de la historia cometimos los crímenes más atroces y construimos las pesadillas políticas más terroríficas. Insistimos en que sin humanidades no hay tolerancia, pero olvidamos que el humanismo fue el núcleo ideológico de la colonización y de su proyecto imperial, racista y patriarcal. Sin humanidades no hay libertad, repetimos una y otra y vez, pero olvidamos que la cultura no ha sido sólo un recurso de la resistencia, sino que también es, de forma mucho más frecuente  de lo que pensamos, una herramienta de dominio y de construcción de marcos de dominación, tanto nacionales como de clase. Seguir leyendo “HUMANIDADES EN ACCIÓN CONVERSACIÓN CON MARINA GARCÉS”