Estos días hemos vuelto a ver las imágenes de cients inmigrantes intentando saltar las vallas de la frontera de Melilla. Hoy, de nuevo, unos 800 inmigrantes subsaharianos, divididos en dos grupos, han tratado de saltar la valla fronteriza con Marruecos esta madrugada para alcanzar Melilla.
En todas las imágenes que nos llegan a través de los medios de comunicación, la lucha por la vida digna de estos africanos se muestra con la crudeza de un ritual de muerte; una ceremonia de sacrificios humanos que Europa, con el silencio cómplice de muchos ciudadanos, celebra todos los días aplicando drásticas políticas de restricción de acceso.

Las imágenes suelen ser espeluznantes. Los cuerpos se muestran sin identidad, muchas veces sin sin rostro, tan sólo como una masa anónima que trata de invadir y alterar nuestro plácido mundo de confort. Una visión psicoanalítica las interpretaría como la aparición de lo monstruoso, la representación de todo aquello que nos asusta. Tal vez vivientes-muertos, la otra cara del espejo de los zombies (muertos vivientes) como metáfora de lo que el crítico cinematográfico Robin Wood denominó el retorno de los reprimidos. Seguir leyendo «AFRICA RECLAMA JUSTICIA, NO CARIDAD»





