El proyecto Tratado de Paz de la Fundación dss2016 Capital Europea de la Cultura sigue presentando los diversos capitulos que forman el relato de esta primera entrega que está teniendo lugar coincidiendo con la celebración del segundo centenario del incendio, incendio y reconstrucción de la ciudad de San Sebastián.
En este caso se trata de Los Cien Mil Hijos de San Luis: Relato Contemporáneo.
Estos días se ha presentado en el Museo Zumalakarregi de Ormaiztegi, «Los Cien Mil Hijos de San Luis: Relato contemporáneo”, exposición epílogo del conjunto de exposiciones de Tratado de Paz. Se centra en artistas con recursos gráficos cuyos trabajos se instalan en el mencionado juego de espejos entre revolución y reacción, indagando con sus dibujos en la ambigüedad del poder político bajo el par progresista/conservador. Andrés Rábago (Madrid, 1947) -conocido como Ops o El Roto-, Juan Pérez Agirregoikoa (San Sebastián, 1963) y Azucena Vieites (Hernani, 1975) utilizan el dibujo y las técnicas gráficas desde ópticas muy diferentes pero sumando a las distintas elecciones estilísticas la acidez, inmediatez e ironías herederas de la caricatura, el cómic, incluso la pintada callejera. Andrés Rábago publicó como Ops durante los años 70 muchos de estos dibujos -hemos seleccionado un conjunto que intenta socavar la idea de monumento- en revistas como Triunfo o Hermano Lobo, marcando con sus comentarios y absurdos el clima enrarecido del Tardofranquismo y la Transición política española. A partir de aquí lo grotesco ofrece sus dos caras, el mal gusto y el decor por separado.
Los trabajos de Juan Pérez Agirregoikoa son más cercanos en el tiempo, años 90, pero de similar intensidad filosófica, enmascarando la densidad y el alcance de sus comentarios sobre la realidad con un dibujo fácil y paródico, sin miedo al chiste grueso, sin temor a arruinar una serie por la salida de tono más impropia.
Igual de cercanos, las estampas de Azucena Vieites juegan, por el contrario, con cierta banalidad, repetición y vacío para afrontar y subvertir radicalmente muchos de los tópicos -lirismo, ascetismo, decoración- del feminismo militar y militante. Sí, muchas veces es el humor la única salida ante la ambivalencia del poder político: re- de acción y evolución.
El Museo Zumalakarregi vuelve a centrar su labor en la puesta en valor de las producciones de artes gráficas del siglo XIX, atendiendo al dibujo y la caricatura aunque también a sus medios de difusión, revistas y periódicos, los propios grabados, ediciones y carteles. En ese mismo sentido los trabajos de Ops, Juan Pérez Agirregoikoa y Azucena Vieites inciden en esta línea, argumento principal también en los trabajos históricos y contemporáneos presentados en todo el proyecto sobre 1813. Seguir leyendo «TRATADO DE PAZ. LOS CIEN MIL HIJOS DE SAN LUIS: RELATO CONTEMPORÁNEO»