Estos últimos meses, ante la última amenaza de cierre y desalojo, La Invisible de Málaga -sumando complicidades y multiplicando actividades- ha ampliado el campo de juego democrático con el objetivo irrenunciable de ganar el partido definitivo de su futuro (nunca como ahora había mostrado con tanta fuerza el músculo social en el que se apoya). A la vez, recordándole sus compromisos incumplidos y su permanente repliegue institucional, achica el de Paco de La Torre, alcalde de la ciudad. Ampliar y achicar el campo, fue la idea básica con la que Cruyf desarrolló la teoría del fútbol total y que, antes de que las partes implicadas se reúnan este lunes, Amador Fernández Savater hautilizado estos días como metáfora en un reciente texto.

La buena gente de La Invisible tiene mañana le enésima cita (he sido testigo privilegiado en alguna de ellas) para tratar de desbloquear la negociación que, aunque en el año 2011 ya se llegara a un acuerdo con el Ayuntamiento y la Diputación de Málaga y la Junta de Andalucía, nunca ha terminado de cerrarse del todo. La situación es crítica, y especialmente complicada para las habitantes, usuarios y simpatizantes del espacio autogestionado de la calle Nosquera. Ciudadanos, ese partido renovador – permitidme la ironía- que, emulando a los viejos franquistas, dice venir a restaurar el orden en España a costa de denunciar “vagas, maleantes, mendigos, okupas, emigrantes, manteros, rojas o separatistas y todo aquel que no vaya bien vestido y peinado o no enarbole la bandera española en algún lugar” se ha empeñado en cerrar este ejemplar centro social. Y al parecer las presiones políticas y el oportunismo han hecho que el alcalde también se posicione a favor del cierre y desalojo para no ser menos que el partido competidor (las elecciones a la vuelta de la esquina no permiten equívocos hacia las bases electorales de ambos partidos). Seguir leyendo «ALCALDE, PACO DE LA TORRE, LA INVISIBLE DEBE QUEDARSE»





