Estos días navideños hemos vuelto a escuchar comentarios despectivos y han resurgido los debates locales y las trifulcas políticas en relación con las representaciones navideñas y la supuesta falta de legitimidad de algunas figuraciones contemporáneas que han intentado actualizar las “tradicionales” y, supuestamente, “auténticas” composiciones navideñas. Todos recordamos el lío que se organizó hace dos años con los cambios en las vestimentas y el estilo de la cabalgata de reyes madrileña –en el fondo otra escusa simbólica, parte de las guerras culturales, para atacar al gobierno de Ahora Madrid-; las discusiones sobre las reinas magas o los recién incorporados drag queen en la cabalgata de Vallecas.
Categoría: Bienes comunes: arte, cultura y educación
ARCHIVO, PATRIMONIO Y BIEN COMÚN
Hace seis años, el 9 de noviembre de 2011 se inundó Arteleku, el que fuera Centro de Arte y Cultura Contemporánea de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Una de esas experiencias institucionales públicas que se dejan atravesar y afectar por la vida y los deseos de sus habitantes. Aquel desastre natural y algunas decisiones políticas posteriores terminaron definitivamente con aquella pionera fábrica para artistas y espacio abierto al pensamiento crítico. Hace unos meses comenzaron las obras de construcción del nuevo barrio de Txomin Enea, una de cuyas plazas principales llevará el nombre de Arteleku, como pequeño homenaje a treinta años de historia de aquella institución artística y como huella indeleble de un tiempo pasado.
Ahora, un acuerdo entre el Departamento de Cultura, Turismo, Juventud y Deportes de la Diputación, el Decanato de la Facultad de Bellas Artes de Bilbao y la Dirección de Acción Cultural de la EHU/UPV, con la colaboración de Tabakalera y su biblioteca de creación Ubik, permitirá que la memoria –“las memorias”, sería más correcto- el archivo y el patrimonio material e inmaterial de Arteleku se rehabilite y se ponga a disposición pública. Una memoria social -más que colectiva- recopiladora de múltiples fragmentos de microhistorias personales y comunitarias o de relatos subjetivos o narraciones, más o menos, objetivas.


Cada vez son más las instituciones públicas que incluyen entre sus objetivos la digitalización de su patrimonio, a la vez que comparten y promueven su distribución en el ámbito del dominio público. La propia Diputación cuenta con Gure Gipuzkoa, un excelente repositorio abierto de imágenes sobre el territorio. Además tiene previsto poner en marcha un renovado y ampliado portal, denominado MetaG, donde se recogerán prácticamente todos los materiales patrimoniales de las diferentes colecciones de la institución. Otro tanto se podría decir del Mapping Album del Museo Zumalakarregi, que a partir de grabados del siglo XIX de municipios de Euskal Herria, mostrando como se ha transformado el paisaje, invita a realizar un viaje hasta la actualidad. También es muy recomendable el archivo de la Fototeca de la Kutxa, donde se pueden consultar más de medio millón de fotografías desde finales del siglo XIX hasta nuestros días. Seguir leyendo «ARCHIVO, PATRIMONIO Y BIEN COMÚN»
LEER Y ESCRIBIR EN LA ERA DE LAS MULTINACIONALES
A mediados de octubre se celebró la Feria Internacional del Libro de Frankfurt, probablemente la más importante de Europa. A finales de noviembre ha tenido lugar la de Guadalajara en México, a su vez, la primera feria de Latinoamérica y la más destacada del mundo en lengua castellana. En esta edición la ciudad de Madrid ha sido la invitada de honor. A principios de diciembre la de Durango en Euskadi, que desde 1965 viene siendo el mejor escaparate para mostrar la producción cultural vasca y especialmente la que se hace en euskera. Aunque cada feria tiene su propia identidad, todas son una ocasión excelente para tomar el pulso a la situación del mundo del libro y la lectura.
En las ferias, igual que en los festivales de cine o música, el frágil equilibrio entre iniciativa pública y privada o entre pequeñas empresas y grandes compañías, se manifiesta con todas sus consecuencias y contradicciones. En estas citas populares y encuentros de especialistas, también las clásicas dicotomías conceptuales de las que tanto se habla entre los profesionales de la cultura – calidad o cantidad; minorías frente a mayorías; cultura de élite o cultura popular; especialistas o aficionados; ensayo y experimentación frente a banalización; cultura y arte contra industria y negocio; multinacionales o editoriales independientes; grandes superficies comerciales o pequeñas y medianas librerías, etc.- adquieren rango de aporía, entendida como razonamiento donde surgen paradojas irresolubles. No es fácil afirmar y mucho menos dogmatizar si es “mejor” leer a la filósofa Hannah Arendt o a Paulo Coelho, escuchar Lady Gaga o Mozart. Está claro que los caminos hacia el conocimiento son inescrutables y cada cual es muy libre de elegir el suyo (habría que añadir también la dicotomía educación o negocio, en tanto en cuanto la industria editorial dedicada a los libros de texto juega un papel fundamental a la hora de señalar los vicios y problemas del sistema educativo. Este capítulo, por si solo, merecería una extensa reflexión ya que, además de que supone el mayor volumen del comercio del libro, es donde mejor se manifiesta la lenta transformación de los métodos de enseñanza en los colegios).

Más allá de las dificultades que implica intentar resolver las paradojas mencionadas, estas reflexiones que siguen tratan de analizar hasta donde, para los que seguimos pensando que el acceso a la cultura es un derecho social, podemos exigir a las administraciones públicas determinada política cultural de apoyo al libro o a la producción de contenidos y, por extensión, al fomento de la lectura, con todo lo que conlleva en los procesos formativos de las personas y de su emancipación. Seguir leyendo «LEER Y ESCRIBIR EN LA ERA DE LAS MULTINACIONALES «
LA FURIA DE LAS IMÁGENES
Este año se ha celebrado la edición número sesenta y cinco del Zinemaldi (Festival Internacional de Cine de San Sebastián). A pesar de que ha llegado a su año jubilar, parece que su salud no se resiente, al contrario es probable que pueda llegar a centenario, como sus vecinos de Venecia y Cannes que ya se acercan al siglo de existencia.
En la medida que estos grandes eventos son también potentes maquinarias culturales suelen estar financiados con importantes recursos públicos. Aunque con la crisis –eufemismo que se utiliza para camuflar la desintegración del estado del bienestar- han padecido una reducción importante de esas ayudas, los festivales siguen cumpliendo una destacada función social en el marco de las políticas de apoyo público a la cultura, entendida como derecho. Para compensar esos desajustes también han tenido que recurrir al patrimonio privado que, debido a la alta rentabilidad mediática de este tipo de eventos, han acudido en su ayuda sin dilación.

BELTZURIA DE IXIAR ROZAS
Ixiar Rozas (Lasarte-Oria, 1972) escribe habitualmente en euskera. En su último libro, Beltzuria, editado primero en esa lengua por la editorial navarra Pamiela y ahora en castellano por la madrileña Enclave de Libros, dice que se dedica a buscar el rastro de palabras desaparecidas o a escudriñar aquellas que están a punto de hacerlo con el fin de devolverlas a la vida, utilizándolas de nuevo. En cierto modo –añade- como sucede cuando escribimos y “cazamos” o atrapamos las palabras en el campo de batalla del lenguaje.
Beltzuria es uno de esos vocablos polisémicos que, más allá de su significado literal negriblanco, remite al cielo encapotado con algún resquicio blanco, en el instante previo a la tormenta, o a la pena y la congoja que abate nuestro ánimo. También se refiere a las mujeres que las pasaban negras – canutas- en tiempos de guerra, a la vestimenta que utilizaban en los meses de duelo o a las historias oscuras de ayer y hoy que el recuerdo blanquea para poder seguir viviendo. Una de esas historias es la del personaje central del libro, Frantzisko Elizalde Zelaieta – alias Xamuio- nacido en 1899 en la borda Zamuio de Etxalar (Navarra).

La autora de este polifónico – ella misma nos invita a leer en voz alta algún de sus párrafos- y polimórfico texto literario -es a la vez novela, biografía, autobiografía, ensayo o poesía – persigue la voz perdida de este personaje. Xamuio tuvo que ir a la guerra de Marruecos en 1921, seguramente, porque no tenía dinero suficiente para pagar a alguien que, como era habitual en otros casos de familias pudientes, ocupara su lugar (las guerras y la lucha de clases siempre han ido de la mano).Tras regresar de la batalla de Annual (aquel conflicto contra los rifeños obligó a redefinir toda la política colonial española) apenas hablaba de aquella experiencia. Se convirtió en un ser silencioso. El drama que vivió en aquel desastre y los recuerdos dolorosos que padeció años después, lo despojaron de un hablar sosegado. Es inevitable mencionar la cita que Rozas hace a Moroak gara behelaino artean? de Joseba Sarrionandia, editado en castellano como ¿Somos como moros en la niebla?, un ensayo sobre las discordancias históricas locales (confrontaciones hispano-marroquís o paralelismos culturales vasco-rifenos) y una reflexión crítica sobre el imperialismo que también nos permite entender mejor algunas genealogías de la escena política internacional actual. Seguir leyendo «BELTZURIA DE IXIAR ROZAS»
100% OION. AFORTUNADA «ANOMALÍA» ARTÍSTICA
Hay ocasiones que sin querer te encuentras con inesperadas sorpresas creativas. Idoia Zabaleta, junto con Ixiar Rozas responsables de Azala ,espacio de creación y residencia de artistas de Lasierra, me envió hace unos días un correo en el que me contaba como se gestó 100% Oion.

En el enlace que me adjuntaba me pude conectar con el resultado: un excepcional, por su “extrañeza”, conjunto de piezas sonoras, poéticas y políticas pensadas por y para el pueblo de Oión (en Álava). Esta pequeña población es un lugar muy peculiar que está a 3 km de Logroño, pero por cuestiones de anacrónicas limitaciones, administrativamente pertenece a Euskadi. Tiene 3.000 habitantes de 23 nacionalidades de origen diferente, 25 % paro y muchísimos problemas de convivencia, derivados casi todos de la falta de trabajo. Dicen que los emigrantes van a quitarles el trabajo, que hay un efecto llamada, dicen que no quieren trabajar, que son machistas y bajan el nivel escolar, que colapsan los hospitales y que vienen a cobrar las ayudas especiales. Como me explica Idoia, este conjunto de piezas sonoras (que enlazan con la tradición, a la vez que con la experimentación sonora, que se enorgullece de las imperfecciones técnicas de las voces aficionadas, a la vez que persigue la calidad profesional, que de manera natural utiliza el castellano y el euskara y que se proclama “popular” sin ninguna vergüenza y sin embargo tiene una admirable «distinción» por su osadía desacomplejada) es resultado de un proyecto en el que ha estado trabajando mucha gente los dos últimos años con el objetivo de mejorar la convivencia, contra los estereotipos y los prejuicios racistas. Un complejo mecanismo creativo para generar procesos de participación inclusiva e intergeneracional, lúdico y humorístico, pero también dramático y realista. En la grabación han participado unas 100 personas del pueblo: la gazte asamblada (asamblea de jóvenes) mujeres árabes con sus niñas, Asima y sus tres hijos, los bertsolaris del pueblo, Eh Mertxe, la banda de rock del pueblo, los auroros y auroras, el coro (un coro de quejas), Manolo, Basilio, el apoyo de la familia de Bidehuts: K. Osinaga, Aida Torres, Mariano Hurtado, personas y más personas, todo con la inestimable colaboración de Maite Arroitajauregi – Mursego- una de esa artistas que se han construido así mismas con las mimbres de potencias poéticas y musicales inclasificables, notable excepción artística en un panorama donde la uniformidad impide distinguir la diferencia, capaz también de coordinar esta “anomalía” artística tan sorprendente.

Como explica José Durán en este texto de El Salto hace un par de años, la asociación de vecinos Bitartean Jolasean propuso una acción para mejorar la convivencia entre las comunidades de Oyón, que enfrentase los rumores y anulase los estereotipos que caen sobre la población foránea, oponiendo una dimensión crítica a los prejuicios racistas y que como añade Idoia Zabaleta, a la vez, ha desplazado las zonas de confort de las personas que han participado. Esa idea fue seleccionada por el programa Nuevos Comanditarios, una plataforma para desarrollar arte desde la sociedad civil promovida por la asociación Artehazia. “Tuvimos una mesa de mediación cada mes en el pueblo y desde allí surgió lo del disco. La idea era hacer algo sobre la convivencia en el pueblo. Y al final decidimos que íbamos a grabar un cd de música”, explica a El Salto Ilham Mounir, marroquí residente en Oyón desde hace cinco años. Ella es una de las mujeres musulmanas que ha intervenido activamente en este proyecto. En fin, un trabajo colaborativo que reclama a voces derechos sociales y culturales: que se firme el convenio del vino por parte de la patronal, una lavandería, una guardería, un hospital, un festival de música, un cine club con películas subtituladas pero con asientos cómodos, una pista de patinaje y una ludoteca, que se regalen pintalabios, plumas, brillantina, sombra de ojos, que se regale de todo… poesia, abeztiak eta euskera gehiago nahi dugu (quieren más poesía, canciones y euskera), quieren más cuidados, más vida y más implicación. Todo un programa de vida en común.