En el Día Internacional de la Mujer, diversas asociaciones de más de cuarenta países han convocado en todo el mundo una huelga de mujeres para protestar contra el feminicidio, la explotación laboral y económica, la deshumanización y discriminación de las mujeres. Con esta iniciativa también pretenden impulsar un nuevo movimiento feminista internacional, que más allá del igualitarismo paritario, sea capaz de hacer frente al racismo, al imperialismo, al neoliberalismo y a la moral heteronormativa

Bajo las consignas de Vivas nos queremos, Ni una menos o Nosotras paramos es evidente que estas convocatorias son también las primeras respuestas internacionales a la ola de reacción ultraconservadora que se extiende imparable por todo el mundo. Los discursos nacionalistas de Trump en EE.UU., Le Pen en Francia, Geert Wilders en Holanda, Nigel Farage en Reino Unido, la aplicación de políticas conservadoras en Polonia o Hungría o la emergencia, de nuevo, de la derecha en Latinoamérica, desvelan el regreso de una vieja concepción supremacista que, frente a la amenaza de otros fundamentalismos religiosos como el islamista, insiste en proclamar la superioridad de la raza blanca, de tradición cristiana y que vive en familias convencionales, por tanto de condición heterosexual. Seguir leyendo «VIVAS Y LIBRES»


